EMPRESARIA Y MUJER DE LUCHA, FELICITA VARGAS RODRÍGUEZ SUPO VISLUMBRAR EL POTENCIAL DE
DESARROLLO DE ESTE IMPORTANTE POLO ECONÓMICO, QUE AHORA YA ES REFERENTE EN EL MUNDO.
Nacida en Cajamarca, el 8 de junio de 1937, doña Felicita perdió a su padre a la temprana edad de 6 años, pero aprendió de él su espíritu de lucha y una generosidad del alma, atributos que la distinguieron durante toda su vida.

A los 15 años, emigró a la capital en busca de nuevas oportunidades. Poco después comenzó a trabajar en el taller de una señora italiana, que fabricaba chompas, donde aprendió el oficio de la confección. Con esos conocimientos adquiridos, y gracias a su determinación y esfuerzo, con una máquina de coser doméstica Singer y retazos de tela, comenzó a confeccionar enaguas, su primer producto, que por su calidad tuvo una rápida salida.

Pionera en Gamarra
Ya con 22 años, casada y con su pequeño hijo Manuel en brazos, alquiló una tienda en el Rímac y puso su
primer taller. Por su dedicación y el amor que le ponía a su trabajo, fue ganando más clientes, que le daban salida a toda su producción.

Luego vino el paso trascendental de trasladarse a Gamarra, que por aquel entonces no era el emporio comercial que ahora conocemos. La emprendedora recuerda sus dudas iniciales de mudarse. “Cuando llegué solo había 4 tiendas, no había galerías como ahora. De la cuadra 5 para arriba solo había prostitución, la gente que quería comprar no iba para allá”, rememora.

Finalmente, logró reunir el capital necesario para abrir su primera tienda, en la cuadra 4 del Jr. Gamarra, teniendo el mérito de ser la primera confeccionista en llegar al futuro emporio, cuando hasta ese momento solo había comerciantes. Remarcando que el desarrollo económico y el prestigio internacional de Gamarra se debe a ser un polo industrial para los confeccionistas.

Tras una trayectoria de más de 6 décadas como empresaria provinciana de éxito, la mamita Feli, como la llamaban con cariño sus nietos, partió a la eternidad el 14 noviembre de 2024, pero nos deja su gran legado, una vida dedicada a sentar las bases de este importante centro de comercio y desarrollo que es Gamarra, inspirando a otras generaciones de emprendedores a construir un futuro mejor para ellos y sus familias.
Homenaje en el Congreso
En el Congreso de la República, el despacho de la congresista Susel Paredes, le rindió un emotivo homenaje póstumo, ceremonia que contó con la presencia de sus hijos, nietos, amigos, colegas y de todos quienes la conocieron y admiraron. “Felicita Vargas es una heroína peruana desconocida, de las que dan su vida por cambiar las cosas, por mejorar la vida de los demás”, remarcó la congresista.


