ESTE 2 DE ABRIL MILES DE FAMILIAS PERUANAS CONMEMORAN EL DÍA DEL AUTISMO.
La falta de voluntad política, el desinterés y la carencia de empatía de las autoridades han puesto en riesgo la Ley 30150 (Ley TEA), una legislación crucial para las personas con autismo en el país. En este 2025, nos encontramos con un retroceso que arrastra a miles de familias peruanas que viven la agonía del abandono por parte del Estado. Exigimos a la presidente Dina Boluarte y al Congreso de la República que no dilaten más la situación y que trabajen por la mejora de la calidad de vida de las personas vulnerables.

El Congreso de la República pretende derogar la Ley 30150 mediante varias iniciativas legislativas, a pesar de que dicha ley ni siquiera ha sido puesta en marcha por el Poder Ejecutivo. Hoy en día, las personas con autismo y sus familias enfrentan el desamparo total, sin acceso a servicios adecuados y viviendo en condiciones de absoluta vulnerabilidad.
Milagro Huamán, directora de la Asociación Soy Autista y Qué!, expresa con indignación: “Es inaceptable que desde 2016 estemos esperando el Plan Nacional de Trastorno del Espectro Autista, que debió entrar en vigencia en 2017 y culminar en 2024, pero no ha sido ejecutado por la falta de interés de las instituciones del Estado como el MIMP, MINEDU, MIDIS, MINSA y otros organismos involucrados, lo que ha tenido graves consecuencias para miles de familias”.

La Asociación hace un urgente llamado a las autoridades, especialmente al Congreso de la República, para que no derogue la Ley 30150, sino que la fiscalice y haga cumplir sus disposiciones. “Nuestros hijos ya no son niños, ahora son adultos, y el futuro que les espera es incierto. No hay espacios para ellos en la sociedad, ni centros de entrenamiento laboral, ni tratamientos terapéuticos adecuados, ni lugares de esparcimiento o acogida en caso de abandono. Sin el apoyo estatal, nuestros hijos corren el riesgo de convertirse en futuros indigentes”, afirmó Huamán.
Es importante recordar que el autismo, si no es tratado adecuadamente, puede generar una discapacidad significativa. La carga terapéutica que enfrentan las familias es abrumadora, y muchas se empobrecen debido a los gastos excesivos de atención. Por ello, desde la Asociación Soy Autista y Qué! pedimos al gobierno que evalúe los casos de las familias de bajos recursos con personas con autismo y que implemente medidas que impacten positivamente a esta población vulnerable.

Este 2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, invitamos a la población y a las autoridades a unirse en un gesto solidario. Exigimos que se tomen medidas efectivas para garantizar un futuro mejor para las personas con autismo en Perú.

