A sus 51 años, el ex jefe de la DIVIAC, Harvey Colchado, ha decidido dar el salto a la política. Postula con el número 1 a la Cámara de Diputados por el partido Ahora Nación, agrupación que lleva como candidato presidencial al ex rector de la UNI, Alfonso López Chau. Tras más de tres décadas en la Policía Nacional, liderando investigaciones contra el terrorismo y la alta corrupción, asegura que el combate al crimen también debe darse desde el Congreso.
En esta entrevista, explica por qué decidió postular, cuáles son sus prioridades y qué propone para enfrentar el avance del crimen organizado y la corrupción en el país.
¿Por qué decidió postular al cargo de diputado y qué experiencia lo respalda?
Decidí postular al Congreso porque el Perú atraviesa una crisis profunda en seguridad y lucha contra la corrupción, y muchas de las trabas que impiden combatir eficazmente estos flagelos están en el marco legal.
Después de más de 30 años de servicio en la Policía Nacional, liderando investigaciones complejas contra el terrorismo y la alta corrupción, comprendí que no basta con actuar desde el ámbito operativo; también es necesario mejorar las leyes.
Como ex jefe de la DIVIAC dirigí investigaciones emblemáticas, como la captura del terrorista “Artemio” y procesos contra altos funcionarios de distintos gobiernos. Esa experiencia técnica, estratégica y ética es la que hoy pongo al servicio del país desde el Legislativo.
¿Qué valores y principios guían su candidatura?
Mi candidatura se basa en la integridad, la firmeza y el respeto irrestricto al Estado de derecho. Creo en la igualdad ante la ley, sin privilegios ni blindajes.
A lo largo de mi carrera he demostrado que no investigo según colores políticos ni presiones del poder; mi compromiso ha sido siempre con la Constitución y con el Perú. La política necesita recuperar la ética y la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.

¿Cómo evalúa la situación actual del país?
El país enfrenta una crisis de confianza muy seria. En lo político, existe una desconexión evidente entre las autoridades y la ciudadanía. En lo económico, la inseguridad está afectando la inversión y golpeando directamente a emprendedores y pequeños negocios que viven bajo amenaza de extorsión. En lo social, el miedo ha ganado espacio en barrios, mercados y centros de trabajo.
Sin seguridad ni instituciones sólidas, no hay desarrollo sostenible posible.
¿Cuáles son hoy los principales problemas del Perú?
El primero es el avance del crimen organizado y la extorsión, que están desbordando la capacidad del Estado.
El segundo es la corrupción enquistada en distintos niveles de gobierno, que debilita la institucionalidad.
Y el tercero es la pérdida de confianza ciudadana en las instituciones democráticas, especialmente en el Congreso.
¿Qué propone para enfrentar estos problemas?
En materia de seguridad, impulsaré la derogatoria de leyes que han debilitado la lucha contra el crimen, una penalización más severa contra la extorsión y el sicariato, una reforma policial orientada al fortalecimiento de la inteligencia y una reforma penitenciaria urgente para evitar que las cárceles sigan siendo centros de operaciones criminales.
En la lucha contra la corrupción, promoveré el fortalecimiento de las unidades de investigación y la eliminación de beneficios indebidos para funcionarios procesados.
Para recuperar la confianza institucional, planteo una reforma total de la Comisión de Ética del Congreso y la suspensión de la doble percepción de sueldo para policías y militares que ejerzan cargos de representación.

¿Cómo garantizará transparencia y rendición de cuentas?
Promoveré una Comisión de Ética independiente y efectiva, que no funcione como mecanismo de blindaje. Además, rendiré cuentas periódicamente a la ciudadanía, publicando mi agenda, mis votaciones y los proyectos que impulse.
La fiscalización debe ser técnica, firme y sin cálculos partidarios, especialmente en sectores sensibles como seguridad y manejo de recursos públicos.
¿Qué prioridades impulsará en sus primeros 100 días?
En los primeros 100 días priorizaré la derogatoria de normas pro crimen, la reforma policial, la reforma penitenciaria y el endurecimiento de penas contra la extorsión. También impulsaré la reforma de la Comisión de Ética del Congreso.
Son medidas concretas, viables y urgentes que pueden marcar un punto de inflexión en la lucha contra la criminalidad.
¿Cómo piensa recuperar la confianza ciudadana en la política?
La confianza no se recupera con discursos, sino con conducta. Se recupera con coherencia, transparencia y ejemplo. Si exigimos sacrificios a la ciudadanía, los primeros en renunciar a privilegios debemos ser los congresistas.
La política necesita demostrar que puede servir y no servirse del poder.
¿Cuál será su relación con el Ejecutivo?
Mantendré una relación institucional, respetando la separación de poderes. Apoyaré toda medida que beneficie al país, venga de donde venga, pero ejerceré una fiscalización firme cuando sea necesario.
Desde el partido Ahora Nación, que lleva como candidato presidencial a Alfonso López Chau, apostamos por propuestas técnicas y responsables.
¿Qué mensaje le da a los peruanos desencantados?
Entiendo el desencanto, porque he visto desde dentro cómo el poder puede distorsionar principios. Sin embargo, retirarnos no es la solución.
Hoy doy este paso porque el país necesita que personas con experiencia, firmeza y convicción ingresen a la política para transformarla desde adentro. No vengo a adaptarme al sistema, sino a contribuir a cambiarlo con legalidad, transparencia y compromiso con el Perú.
Marcos GY


Carlos
marzo 3, 2026Buena propuesta para Lima y para el Perú, y lo ha venido demostrando durante su labor en la PNP.