La segunda vuelta electoral empieza a configurar dos proyectos claramente distintos para el país. De un lado, la continuidad de la confrontación y la concentración del poder. Del otro, la construcción de una amplia alianza democrática que busca unir a los peruanos para enfrentar la inseguridad, la crisis económica y el debilitamiento de las instituciones.
En ese contexto, la candidatura presidencial de Roberto Sánchez ha logrado sumar importantes respaldos políticos. Organizaciones como Venceremos, Primero la Gente, Ahora Nación y OBRAS han decidido unir esfuerzos junto a Juntos por el Perú para construir una alternativa democrática basada en la unidad nacional, el respeto a las instituciones y la defensa de los intereses de la ciudadanía.
La conformación de este bloque representa mucho más que una alianza electoral. Significa la convergencia de diversas fuerzas políticas que han comprendido que el Perú necesita recuperar la gobernabilidad, fortalecer la democracia y enfrentar con decisión los problemas que afectan diariamente a millones de familias.

Como parte de esta propuesta de unidad, Roberto Sánchez ha presentado un plan de gobierno que coloca en el centro la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado. Entre las principales medidas destacan la derogatoria de las denominadas leyes procrimen, la creación de un Comando Unificado contra el Crimen Organizado, el fortalecimiento de la inteligencia policial y la recuperación efectiva del control de las fronteras nacionales.
Asimismo, plantea incorporar 20 mil nuevos efectivos policiales durante los primeros años de gobierno, proteger a jueces y fiscales que enfrentan a las mafias, modernizar el equipamiento de la Policía Nacional y construir cinco nuevas mega cárceles para aislar a los delincuentes de alta peligrosidad.
La propuesta también apuesta por atacar el poder económico de las organizaciones criminales mediante una mayor coordinación entre la Policía, la Unidad de Inteligencia Financiera, la SUNAT y otras instituciones del Estado para rastrear y desarticular las redes financieras vinculadas a actividades ilícitas como la extorsión, el narcotráfico y la minería ilegal.

Pero el mensaje central de esta nueva etapa política es la unidad. Frente a la fragmentación y los enfrentamientos que han marcado los últimos años, la candidatura de Roberto Sánchez busca convocar a sectores democráticos, organizaciones sociales, trabajadores, emprendedores, jóvenes y ciudadanos independientes que consideran que el Perú necesita construir consensos y mirar hacia adelante.
La adhesión de nuevas fuerzas políticas fortalece esa visión y demuestra que es posible construir un proyecto amplio, plural y democrático para enfrentar los desafíos del país. Más allá de las diferencias, la prioridad es defender la democracia, recuperar la seguridad y devolverle esperanza a millones de peruanos.
La segunda vuelta ha comenzado. Y cada vez son más los sectores que entienden que la unidad puede convertirse en la principal fuerza para construir el Perú que viene.
Marcos GY


